Qoricancha el templo del sol de los incas

Qoricancha el templo del sol de los incas

Puntos de Interés

El Qoricancha o Qorikancha, según la cosmovisión incaica, ocupaba una posición central tanto en lo religioso como en lo político, siendo el epicentro del Cusco imperial. Este majestuoso templo era el lugar sagrado donde se tributaba reverencia al máximo dios inca, el "Inti" o sol. El término "Qori" evoca el oro trabajado, mientras que "Kancha" denota un sitio cercado por muros, dando origen a su significado como "sitio sagrado cercado que alberga la divinidad del oro".

Dentro de sus muros resplandecientes, se realizaban ceremonias ceremoniales y rituales de gran importancia, marcando los ciclos vitales y agrícolas fundamentales para la sociedad inca. Esta venerada edificación no solo representaba la riqueza material del imperio, sino también su profunda conexión espiritual con el cosmos y el orden divino.

El Qorikancha era un símbolo de poder y esplendor, donde la arquitectura incaica alcanzaba su máximo esplendor, con sus muros perfectamente ensamblados y sus dorados adornos que relucían bajo el resplandor del sol. Su significado trascendía lo meramente físico, sirviendo como un punto focal de adoración, inspiración y cohesión para el pueblo inca y sus vastos territorios.

Historia de Qoricancha

El Qoricancha, erigido en el año 1200 d.C. por orden del Inca Wiracocha, fue un sagrado recinto religioso concebido para honrar y reverenciar a los dioses venerados en la cosmovisión incaica, entre ellos Wiracocha y Pachamama, considerados como los más antiguos y primordiales. No obstante, tras la reforma religiosa instaurada por el Inca Pachacútec, el culto al dios Inti, representante del sol, fue elevado a la máxima divinidad entre los incas.

Junto a Inti (Sol), fueron venerados otros importantes dioses en el Qoricancha, como Illapa, dios del rayo, la lluvia y la guerra, así como la diosa Quilla, personificación de la luna. Estas deidades, con sus respectivas esferas de influencia, desempeñaron roles fundamentales en la vida y el pensamiento de los incas, quienes les tributaban ceremonias y rituales para asegurar su protección y benevolencia.

La transformación del Qoricancha refleja la evolución religiosa y política del imperio inca, donde el culto solar adquirió una relevancia central, en consonancia con la expansión y consolidación del poder de la dinastía de Pachacútec. Esta venerada estructura no solo sirvió como lugar de culto, sino también como centro de conocimiento, almacenando valiosos registros y objetos sagrados que preservaban la identidad y la historia del pueblo inca.

¿Que significa Qoricancha?

El término "Koricancha" o "Qorikancha" encuentra su significado en el idioma quechua, donde "Quri" se traduce como "oro" y "Kancha" como "templo" o "recinto". Por lo tanto, este nombre se puede interpretar en español como "templo de oro". Esta denominación refleja la importancia y la magnificencia de este sagrado recinto para los incas, donde el oro no solo tenía un valor material, sino también espiritual y simbólico, como un elemento asociado al sol y a la divinidad.

Ubicación de Qoricancha

La ubicación del Qorikancha se encuentra en la plazoleta de Santo Domingo, dentro del actual recinto del templo y convento de Santo Domingo. Estos edificios fueron construidos sobre los restos arqueológicos del Qorikancha, preservando así parte de su legado histórico y cultural. La plazoleta se extiende hasta la Avenida El Sol, marcando el perímetro donde antaño se erigía este majestuoso templo incaico dedicado al culto del sol y otros dioses venerados por la civilización inca. La presencia de la Avenida El Sol en las cercanías de la plazoleta de Santo Domingo añade un contexto moderno a este sitio histórico, conectando el pasado glorioso de la civilización inca con la vida contemporánea de la ciudad de Cusco.

Los mejores atractivos de Qoricancha

El Qoricancha, o Templo del Sol, se erigía majestuoso como el principal recinto sagrado de toda la civilización incaica. Ocupando más de la mitad del ancho de la actual Iglesia de Santo Domingo, este templo era un testimonio deslumbrante de la grandeza y la sofisticación arquitectónica de los incas.

Según relata Garcilaso, dentro de sus imponentes muros se albergaban los cuerpos embalsamados de los hijos del Sol, dispuestos en sillas y tablas de oro, mientras que las paredes relucían cubiertas con láminas de este preciado metal. Un disco dorado, más grueso que las demás planchas, representaba la figura del sol, simbolizando la divinidad suprema adorada por los incas.

Cerca del Templo del Sol se encontraba el Templo de la Luna, revestido con tablones de plata y destinado al culto de la diosa Luna, considerada esposa del sol. En su interior reposaban las momias de las Coyas, esposas del inca, dispuestas en orden de antigüedad. La mitad de este templo fue desmantelada por los españoles para dar lugar a la nave de la Iglesia de Santo Domingo.

Además, otros templos dentro del Qoricancha honraban a divinidades como Venus, las estrellas, Illapa (dios del rayo), y el Arco Iris, cada uno con su propio significado y funciones rituales. La Intipampa, o Planicie del Sol, era el espacio donde la nobleza se congregaba durante las festividades, situado en lo que hoy es la Plaza de Santo Domingo.

El Jardín Solar, una vez repleto de ofrendas de oro y plata que las naciones sometidas traían al dios Sol, hoy es recordado por su exuberante belleza y ahora forma parte del Convento de los Dominicos. Por último, las fuentes de agua, enigmáticas y decoradas con metales preciosos, proporcionaban un sentido de sacralidad al ambiente del Qoricancha.

A través de estos distintos espacios, el Qoricancha irradiaba la espiritualidad y la opulencia de la civilización incaica, manifestando su profunda conexión con los ciclos cósmicos y la naturaleza, así como su avanzada ingeniería arquitectónica y su sofisticado sistema religioso.

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