a Calle de las Siete Culebras, ubicada en el corazón del centro histórico de Cusco, es uno de los lugares más fascinantes y enigmáticos de la ciudad. También conocida como Amaru Qhata (en quechua, "calle de las serpientes"), esta vía combina historia, cultura y un toque de misticismo que atrae tanto a locales como a turistas.
El nombre de esta calle proviene de las tallas de siete serpientes que se pueden observar en las piedras de sus muros, símbolos cargados de significado en la cosmovisión andina. En este artículo, exploraremos la historia de esta icónica calle, su importancia cultural y qué hace de ella un punto imprescindible en tu visita a Cusco.
La Calle de las Siete Culebras es un testimonio vivo de la rica historia de Cusco, que combina el legado inca con la influencia colonial. En la época incaica, esta calle formaba parte de una importante ruta que conectaba diferentes sectores de la ciudad, incluyendo el área sagrada cercana al Coricancha, el Templo del Sol.
Durante la época colonial, muchas de las estructuras originales fueron modificadas, pero los muros de piedra tallados por los incas permanecieron. Las siete serpientes talladas en la piedra, que le dan nombre a la calle, reflejan la importancia simbólica de este animal en la cosmovisión andina. Para los incas, la serpiente (o amaru) representaba el Uku Pacha, el mundo subterráneo y espiritual.
Las serpientes talladas
El atractivo principal de esta calle son las siete serpientes talladas en los muros de piedra. Estas figuras, que a simple vista pueden pasar desapercibidas, son un claro ejemplo de la habilidad artística de los incas y su conexión con el simbolismo espiritual.
Misticismo y simbolismo
En la cosmovisión andina, la serpiente representa la sabiduría, la transformación y el mundo espiritual. Caminar por esta calle no solo es una experiencia histórica, sino también una oportunidad para conectar con las creencias ancestrales de los incas.
Arquitectura inca y colonial
Los muros de la Calle de las Siete Culebras son un claro ejemplo de la arquitectura inca, caracterizada por grandes bloques de piedra perfectamente encajados. Además, se pueden observar construcciones coloniales sobre estos muros, reflejando la fusión de ambas culturas.
Ubicación estratégica
La calle está situada en el centro histórico de Cusco, cerca de importantes atractivos turísticos como la Plaza de Armas y el Coricancha. Es ideal para incluir en un recorrido a pie por la ciudad.
Ambiente pintoresco
La Calle de las Siete Culebras conserva un aire tranquilo y pintoresco, ideal para tomar fotografías y disfrutar del ambiente histórico de Cusco.
Acceso:
La calle está ubicada a pocos minutos a pie de la Plaza de Armas de Cusco. Es fácilmente accesible y no requiere boleto de ingreso.
Horario ideal para visitar:
Puedes visitarla en cualquier momento del día, pero las mañanas y tardes son ideales para disfrutar de la luz natural y apreciar mejor los detalles de las tallas en los muros.
Qué llevar:
Duración del recorrido:
Recorrer la calle puede tomar entre 15 y 30 minutos, dependiendo de cuánto tiempo dediques a observar los detalles y tomar fotografías.
La Calle de las Siete Culebras no solo es un rincón pintoresco de Cusco, sino también un lugar cargado de significado cultural y espiritual. Las serpientes talladas en sus muros son un recordatorio del profundo simbolismo que los incas atribuían a la naturaleza y su relación con los diferentes mundos de su cosmovisión. Este lugar es una ventana al pasado que nos permite apreciar cómo los incas integraban arte, arquitectura y espiritualidad en su vida diaria.
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