Pikillaqta, cuyo nombre significa “ciudad de pulgas” en quechua, es uno de los sitios arqueológicos más impresionantes y menos conocidos cerca de Cusco. Este lugar, construido por la civilización Wari entre los años 550 y 900 d.C., es un testimonio de la grandeza de una cultura que precedió al Imperio Inca y que dejó una huella importante en la historia del Perú.
Ubicado a unos 30 kilómetros al sureste de Cusco, en el distrito de Lucre, Pikillaqta ofrece a los visitantes la oportunidad de explorar un complejo urbano planificado, considerado uno de los más avanzados de su época. En este artículo, te contamos su historia, sus principales atractivos y todo lo que necesitas saber para visitarlo.
Pikillaqta fue una ciudad importante del Imperio Wari, una civilización que floreció en la región andina siglos antes de la expansión inca. Este sitio fue construido como un centro administrativo, militar y religioso, lo que demuestra la organización y el poder de los Wari en el sur de Perú.
Se cree que Pikillaqta pudo haber albergado a miles de habitantes, quienes vivían en estructuras planificadas dentro de un diseño urbano ordenado. Además, el lugar estaba estratégicamente ubicado para controlar las rutas comerciales que conectaban el altiplano con la selva amazónica.
Tras la caída del Imperio Wari, Pikillaqta fue abandonado, pero los incas reconocieron su importancia y lo incorporaron a su territorio, utilizándolo como un punto de referencia en sus redes de caminos.
Diseño urbano avanzado
Pikillaqta es conocido por su planificación urbana, algo inusual para su época. El sitio cuenta con calles rectas, áreas residenciales y espacios ceremoniales organizados en cuadrículas, lo que refleja un avanzado conocimiento en ingeniería y urbanismo.
Muros impresionantes
Los muros de Pikillaqta, hechos de piedras y arcilla, alcanzan hasta 12 metros de altura en algunas áreas. Estas estructuras protegían la ciudad y separaban las zonas residenciales de las ceremoniales.
Kanchas o recintos cerrados
Dentro de Pikillaqta, se encuentran grandes recintos cerrados conocidos como kanchas, que habrían sido utilizados como viviendas, almacenes o espacios ceremoniales.
Reservorios y canales
El sitio cuenta con un sistema hidráulico avanzado, incluyendo canales y reservorios que aseguraban el suministro de agua para la población.
Laguna de Huacarpay
Cerca de Pikillaqta se encuentra la Laguna de Huacarpay, un humedal de gran belleza natural que complementa la experiencia de visitar este sitio arqueológico. Es ideal para observar aves y disfrutar de un paisaje tranquilo.
Acceso:
Pikillaqta se encuentra a 40 minutos en auto desde Cusco, en la ruta hacia Puno. Puedes visitarlo contratando un tour o por cuenta propia, utilizando transporte público o privado.
Boleto de entrada:
Pikillaqta está incluido en el Boleto Turístico del Cusco, que también permite el acceso a otros sitios arqueológicos como Tipón y el Valle Sur.
Mejor época para visitar:
De mayo a septiembre, durante la temporada seca, es ideal para explorar el sitio sin interrupciones por lluvia.
Qué llevar:
Pikillaqta es un ejemplo único de la grandeza del Imperio Wari, una civilización que influyó significativamente en las culturas andinas posteriores, incluyendo a los incas. Este sitio no solo destaca por su arquitectura e ingeniería, sino también por su papel en las rutas comerciales y su legado cultural.
Visitar Pikillaqta es una oportunidad para aprender sobre una etapa de la historia del Perú que a menudo pasa desapercibida frente a la fama de los incas. Además, es un lugar ideal para apreciar cómo diferentes culturas dejaron su huella en el paisaje andino.
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